Matrimonio
Up one levelCasado
Al fin me dieron el sí.
Efectivamente, a la tierna edad de 32 años me uní en matrimonio con mi querida esposa Cristina.
Fueron como 3 meses de preparación, lo que incluyó las charlas
prematrimoniales (nos casamos por la iglesia católica), conseguir un
lugar para la fiesta, comprar anillos, hacerse trajes, etcétera. Con
razón dicen que el matrimonio es una de las actividades más estresantes
para una persona. Y no es por los nervios y el arrepentimiento (por lo
menos en mi caso), sino por todo lo que hay que hacer.
En un principio partimos pensando en hacer algo distinto a lo común. En
ese tiempo hubiera querido hacer un especie de gran asado-carrete, que
durara todo el día, y de tenida informal. Pero sucumbimos a las
tradiciones. Y eso está bien... si al final, uno debe cumplir con las
expectativas de la familia y la historia. Si para ellos es el matrimonio.
La ceremonia religiosa fue muy buena. Todo bonito y solemne. Como los
novios estamos adelante en el altar mirando hacia el diácono, no tuve
tiempo de ponerme nervioso. Lo sentí super íntimo, como que
estuviéramos solo él y nosotros con Cristina. La charla también estuvo
interesante, así que todo bien con eso.
La fiesta fue en una parcela de Nos, cerca de San Bernardo. Ahí mismo
se había casado mi hermano menor a principios de este año, así que
estaba probada. Los invitados fueron cerca de 100. Como todos los
casados entenderán, uno no puede invitar a todos los que quisiera!!
Hubo mucha gente importante en nuestras vidas que no pudieron
acompañarnos. Pero esto es solo un paso más en nuestras vidas. Queda
mucho por delante.
Luego de la fiesta partimos de inmediato a nuestra luna de miel en
Frutillar. Volamos a Puerto Montt, y luego tomamos una micro
interurbana. Fueron sólo 3 días, pero era el descanso perfecto. El sur
de Chile es increíble. Nos dieron ganas de comprarnos una casa rodante
y partir en el verano a conocer todo. Veremos si se puede. La luna de
miel fue cortita por asuntos de trabajo... pero en febrero vamos a
desquitarnos con un viajecito más largo.
Quiero dar gracias a todos quienes nos ayudaron en esto. Especialmente
mi primo Lalo, quien pasó casi una semana completa creando unos monos
de la torta de novios (miren las fotos). Y nos ayudó con la música.
También mis hermanos Mototo, el Nano, mi madre Silvia, mi suegra
Gloria, mi suegro Guillermo, un ex profesor de colegio y amigo Pepe
Pizarro (quien construyó con sus manos y nos regaló el ramo de la
novia), etc. A Daniela, quien hizo el traje de Cristina y se preocupó
de cada detalle esa noche. A los padrinos que nos regalaron los encintados. Y a todos quienes nos acompañaron esa noche
con su alegría y buenos deseos. También a quienes no fueron pero que
nos saludaron desinteresadamente.
En fin, gracias totales.
Bueno, pero ahora vamos a lo importante, luego de la cháchara: las fotos !!
- estas las tomó Sebastián Castro, un compañero de oficina y de la U
- las fotos infaltables de todo cumpleaños familiar: mi primo Lalo Moncada
- unas pocas imágenes que tomamos con nuestra cámara
- faltan las "fotos oficiales" del fotógrafo contratado. Apenas las tengamos las subimos.
Una última cosa: ya me han preguntado dos veces por la logística y costos del matrimonio. No daré los nombres para no meter las patas, pero son dos valientes solteros que supongo que serán los siguientes en entrar al club ;)
Así que voy a postear un próximo artículo con un resumen de los ítemes importantes y los costos. Nunca he visto algo así en internet, y creo que será valioso para las futuras generaciones tener una idea de lo que cuesta. Por lo menos, a mí me hubiera servido :)
Antes de despedirme, un agradecimiento final a la reina de la noche. A Cristina, mi flamante esposa. Por haberse atrevido a dar el sí y a caminar juntos esta aventura. No creo haber visto una novia más linda. Seguro que no he visto una novia más feliz. Y en el fondo de eso se trata todo esto: de que siempre haré lo que esté a mi alcance por hacer su vida feliz.
Gracias querida esposa.
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